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El fin de semana pasado me fui junto con Oscar y Román a Michigan, a pasar un par de días de total relajación y apartados totalmente de la civilización.
El viaje en sí fue precipitado, el viernes a las 22:20 hrs. partía el camión para Tecpan de Galeana, Gro. la terminal de autobuses más cercana a nuestro destino. Alrededor de las 8:30 p.m. me lancé a Polanco por la tienda de campaña que el buen Edgar me prestó para el viaje, por lo que empaqué tardísimo y recibí una visita inesperada por eso de las 9:30, afortunadamente la terminal de Tasqueña me queda a 10 mins. de casa y salí a tiempo para arribar justo a las 22:20 hrs. y tomar el camión. Para entonces ya estaban Oscar y Román en la sala de espera y abordamos el camión. Llegamos a Tecpan alrededor de las 5:30 a.m., por lo que estuvimos rondando por el lugar hasta que abrieran los negocios y poder comprar los víveres para nuestra estancia en Michigan durante dos días. Desayunamos en un local al lado de la terminal de camiones y nos fuimo al parque del municipio a esperar que dieran las 8 de la mañana. Finalmente llegó la tan esperada hora e hicimos las compras. Comida y bebida principalmente. A las 10:30 partimos para Tenexpa y de ahí cruzamos al embarcadero, regresabamos después de dos años y un par de meses de ausencia. El lanchero nos cruzó a la playa y nos percatamos de que el anfitrión de la vez pasada no estaba en el lugar, por lo que decidimos acampar en la enrramada de Miguelón, en donde había por lo menos tres grupos de personas cuando llegamos. El cima estaba perfecto, desempacamos y comenzamos a armar las casas de campaña, después de eso nos bebimos unas cervezas indio de media (como decía en la carta) y a echar la flojera en las amacas por un rato. Después estuvimos en el mar un rato y tomamos el sol. Llegó la hora de la comida y nos preparamos el atún que habíamos comprado en Tecpan. Después de eso comenzó a oscurecer y tomamos foros de la puesta de sol. Una vez de noche, comenzamos a socializar con los demás grupos, nos reunimos en las fogatas y conocimos a unos chicos que estudian actuación en la Condesa: Adriana, Luis y Pavel. Conbebimos con ellos hasta la madrugada, hasta que, como buenos eecutivos, quedamos en la playa solo la mesa directiva de Ulfix hasta que se consumió la última copa de alcohol. Como se han de imaginar la cruda al siguiente día estuvo bastante densa, yo no recuperé conciencia hasta la tarde después de tomar un par de siestas en la hamaca. Después de recuperar las energías nos fuimos a la laguna para refrescarnos un rato, y decidimos caminar hasta la barra para disfrutar de la laguna a prenitud pero para nuestra mala suerte no había tal cosa, solo nos cansamos en vano, aunque pudimos tomar el sol por unos minutos. La tripa comenzaba a pedir su dosis de comida y regresamos a la enrramada. Ya para entonces quedabamos solos en la enrramada, porque los chicos actores habían partido después de desayunar y la pareja que restaba empacaba cuando salíamos hacía la laguna. Pedimos de comer unos filetes a la diabla y los famosísimos Yoli's de Gro. La segunda noche la pasaríamos solos, por lo que extremamos precauciones ya que el encargado de la enrramada tuvo que salir de emergencia y nos quedamos totalmente solos en la Isla, con excepción de una pareja que estaba en otra enrramada. Esa noche fue muy tranquila, solo escuchamos música alrededor de la fogata y observamos las estrellas durante horas, para cuando se terminó la pila del iPod de Oscar, decidimos irnos a las casas de campaña a dormir y desmontar el campamento temprano para llegar a tiempo a la cd. de México. Llegó la mañana y salimos tarde para México, Román se quedó en la playa a pasar un día o más por allá, en realidad hasta ahora desconozco si sigue por allá o ya viene en camino. Oscar y yo salimos rumbo a Tenexpa alrededor de las 8:30 y llegamos a la terminal de Tecpan como a las 9:15. El camión para México salía hasta las 12:00 por lo que decidimos comprar boletos para irnos a Acapulco y de ahí para acá. La jugada nos salió mal porque el camión para Acapulco salió a las 10:20 y llego hasta la 1:00 al puerto. De Acapulco partimos a las 1:20 y llegamos a México hasta las 7:30, incluso nos habría convenido salir a las 12:00 de Tecpan. Finalmente llegamos a la terminal de Tasqueña y cada quien se fue a su respectivo hogar, yo llegué alrededor de las 8:00 a mi casa y me dispuse a darme un burn baño. En fin, después de todo regresamos a la realidad, pero no cabe duda de que es de los mejores lugares para ir a relajarse y pasar un rato consigo mismo. No veo la hora de regresar al Isla Pajaros y ver esas puestas de sol, ver como brilla el plancton a la orilla del mar y el cielo totalmente estrellado. Powered by AkoComment! |